Categoría: Sexualidad

Además de ser doloroso, ese aspecto también le brinda la imposibilidad de tener una mirada cien por cien encantadora. A continuación te diremos cómo reducir al mínimo las chances de que el maquillaje irrite tus ojos cuando uses lentes de contacto.

Maquillaje y lentes de contacto

Cuando colocarse las lentes: ¿Antes o después de maquillarse?

La respuesta a esta pregunta dependerá de la prescripción de la lente. Si tienes una prescripción muy fuerte, y simplemente no puedes hacer foco con la vista sin una ayuda correctiva, no tendrás muchas opciones. Tendrás que aplicar el maquillaje con las lentes puestas.

En cambio, si tu problema visual es menos severo, es preferible primero aplicar el maquillaje y de inmediato insertar tus lentes. De esta manera, cualquier escama minúscula, o gránulos del polvo de tu maquillaje pueden ser tratados antes de que bajen a tus ojos.

Si aplicas tu maquillaje con las lentes puestas, te arriesgas a tener que quitártelas otra vez, limpiar tu lente del objeto irritante, limpiar el ojo con un chorro de agua y comenzar otra vez la tarea.

¿Qué tipo de maquillaje es mejor para quienes usan lentes de contacto?

Sin importar si tu aplicas el maquillaje antes o después de insertar tus lentes de contacto, hay dos reglas de oro que debes seguir al usar maquillaje con lentes.

Primero la consistencia del maquillaje, y segundo los ingredientes del producto que compras. Estas reglas se aplican a todo lo que te vas a poner en tu cara y no solamente a los ojos.

Polvo facial y lentes de contacto

Si utilizas un cepillo o un paño grande para sacar el exceso de polvo translúcido que queda flojo en tu rostro, es inevitable que muchas partículas del polvo se peguen a tu cara. Por eso es muy probable que algunas partículas caigan en tus ojos, lo que seguramente los irritará y los pondrá rojos.

Hay dos maneras de evitar este problema. Lo primero es sustituir el polvo flojo por el polvo presionado. Aplícatelo escasamente en la nariz, en la frente y en la barbilla (esas áreas que son las más importantes para demostrar brillo) e intenta permanecer lejos del área de los ojos.

Aunque todavía corres un cierto riesgo con el polvo presionado, las partículas no están en caída libre por lo menos, y quedan bien presionadas más que cepilladas sobre tu piel.

La otra opción es utilizar base y un polvo en una. Estos productos tienen una consistencia húmeda cuando los aplicas y después se fijan a la piel. Es una buena idea experimentar con la combinación polvo/base y probar si obtienes el resultado final óptimo y los niveles de cobertura buscados.

Maquillaje para los ojos con lentes de contacto

El delineador y el rímel son buenas opciones, seguras para las portadoras de lentes de contacto. Tus ojos se pueden maquillar después de que insertes tus lentes de contacto y no necesitas deshacer todo el buen trabajo de maquillaje recién hecho.

Si tus ojos se secan durante el curso del día, puedes llegar a necesitar utilizar lágrimas artificiales para hacer que tus lentes le sean más confortables. El maquillaje impermeable para los ojos es la única clase que contiene tanto líquido para tu ojo como para alrededor del mismo.

El rímel necesita tener dos frases mágicas en su etiqueta: hipoalergénico y seguro para el uso de usuarios de lentes de contacto. Debes aprovechar cada oportunidad de reducir al mínimo el riesgo de irritación de tus ojos, por eso es preferible utilizar un rímel que contenga estas especificaciones.

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La licenciada Sonia Romero, sicóloga sexóloga, considera que las disfunciones sexuales masculinas y femeninas tiene su origen en los distintos niveles de violencia familiar y sexual vivida por los individuos desde su niñez.

“Las disfunciones también provienen de los maltratos en hogares, de los diferentes tipos de violencia intrafamiliar que un hombre o mujer vive en sus hogares.

Sobre la violencia intrafamiliar dijo que las cifras de violencia intrafamiliar no publicadas son mayores a las denunciadas en los medios de circulación nacional.

Las cifras son amplias y periódicamente la fiscalía ofrece mensualmente un promedio mil denuncias ante las fiscalías por mujeres de los barrios y del Distrito Nacional, víctimas de violencia.

Pero, aclara la sexóloga las estadísticas tienen un sub. registro, porque uno de los principales problemas que tiene la victimización es el silencio, a una mujer le cuesta mucho denunciar a su pareja.

“Otro factor es que muchas mujeres maltratadas quitan la querella, porque su marido es un golpeador, conforme pasa el tiempo, se hace la víctima, es un estado emocional donde la mujer pierde sus defensas, como la fuerza de su voluntad”

Disfunciones origen en violencia familiar

Explicó que estos casos son presentados por mujeres que generalmente son bajo poder económico y sin mecanismos de defensa para protegerse de una situación que le produce tanto dolor. luego llega el proceso de reconciliación, tanto el hombre como la mujer están sometido a ese mismo proceso de dolor y de crisis.

Sonia Romero dijo que esto no es nuevo ya que los científicos tienen 25 años estudiando las causas y factores de la violencia intrafamiliar. Esto no es un jueguito, ni de la Secretarìa de Estado de la Mujer, ni las de las políticas de estado, que se estan implantando, sino de un problema que afecta a la sociedad.

Explicó, que la dependencia pasional radica en la violencia masculina de pareja. Los hombres los primeros años de vida, comparte relacion afectiva con la madre, por asunto de homofobia, en la adolescencia se separan del vinculo de la madre y recurre al padre, pero el padre, no lo besa, solo lo saluda de manos, no tan afectiva como la madre.

El varon se cria con carencia afectiva y posteriormente, presentan problemas con su pareja luego. Dada esa condicion, el hombre busca en la mujer mucho afecto. Muchas veces en los hogares de mucha violencia, el que no se quiere ir de casa, es el hombre. Solo lo hacen cuando la mujer abandona la casa.

Esos hombres llegan incluso a manipular al terapeuta diciendo que no pueden vivir sin su mujer, pero cuando regresan al hogar la golpean, y una persona que dice amar a su pareja, no puede golpearla.

Sobre el trato que dan algunos padres a sus hijos en los hogares, Romero, dijo no ser partidaria de las pelas.

“Los profesionales de la ciencia de la conducta decimos que el patron de conducta no deben ser las pelas, cinco pelas a la semana luego en la escuela reproduce esos mismos patrones y se convierten en niños insoportanbles porque estan mal manejados en sus hogares, faltos de afecto y comprensión. Cuando sean adultos le darán golpes a sus mujeres”.

Sostiene que la agresión fisica y verbal pueden venir de cualquier parte, además del hogar, madre, padre, también de los la sociedad, los medios de comunicación, los muñequitos animados, los mensajes explicitos sexuales que se pasan a traves de los Medios .

Criticó la agresión verbal que viven a diario miles de niños, sus madres les dicen palabras hirientes y estas le bajan su autoestima, esos son niños mal manejados en los hogares.

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En una sociedad donde, al menos, se pasan ocho horas del día en el centro laboral, a veces la tentación de fijarse en el compañero de escritorio no es tan fácil de evitar.

De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas para precisar el impacto de las relaciones laborales en el plano afectivo, el 13,3 por ciento de los encuestados dijo haber conocido a su pareja actual porque trabajaban o estudiaban en el mismo lugar.

El tema del amor en el trabajo no es poco común. Ya en 1998, el Bureau of National Affairs (Comité de Asuntos Nacionales de Estados Unidos) informó que, de cada 10 relaciones sentimentales, tres se habían desarrollado en el centro laboral. Una cifra que probablemente no refleja el total, tomando en cuenta que las relaciones extramaritales dentro de las oficinas rara vez se reportan.

Encontrar el amor en el trabajo

Es más, según estudios de Charles A. Pierce y Herman Aguinis, investigadores del tema y profesores asistentes de la Montana State University y la Universidad de Colorado, respectivamente, el 80 por ciento de los estadounidenses ha tenido o ha sido testigo de un romance en su lugar de trabajo.

Claro que no siempre el amor en el centro laboral resulta negativo. En un tiempo en que éste es el eje central de la vida de millones de personas, hecho que se acrecentó en el siglo XX con la irrupción de las mujeres en todo tipo de actividades económicas, la oficina es el lugar privilegiado para la interrelación social. Ahí se forjan las amistades, las personas se desarrollan profesionalmente y, sobre todo, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de España, se conocen las parejas.

De acuerdo con un estudio que realizó ese centro para precisar el impacto de las relaciones laborales en el plano afectivo, el 13.3 por ciento de los encuestados dijo haber conocido a su pareja actual porque trabajaba o estudiaba en el mismo lugar. Entre los motivos que los encuestados dieron para haber comenzado una relación amorosa en la oficina, se encontraban la afinidad intelectual y el mismo interés laboral.

¿Una combinación adecuada?

Mezclar el trabajo o amistad o familia con la propia sexualidad. Hay quien piensa que mezclar la sexualidad con el trabajo no es una combinación adecuada, que resulta ineficiente e ineficaz para uno y para el trabajo. Y es indistinto que la relación sexual completa se dé dentro o fuera de los dominios del trabajo.

Según esta corriente de opinión, el negocio es una red de poder y esa trama se altera totalmente cuando entra el sexo, dándole poder a quien no le corresponde y viceversa. El sexo altera la estructura de poder. La relación sexual siempre resulta de la necesidad, y cuando esa necesidad queda satisfecha uno ha perdido poder.

Una reputación de promiscuidad sexual puede conllevar una falta de respeto en la oficina y en los negocios. En estos casos, la intimidad sexual determina una inevitable pérdida de distancia entre uno y las personas que está tratando de dirigir. Las voces se corren rápidamente. No hace falta más que una pequeña indiscreción para empañar una reputación y mermar la credibilidad.

Los afectos que llevan a relacionarse sexualmente en el trabajo también son múltiples: soledad, ansias de poder, búsqueda de valorización, búsqueda de pareja, bronca, revanchacarencia de afecto o necesidad de protección.

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